CAPÍTULO 42 — EL PERÍODO INTERTRANSITORIO DE LA DENTICIÓN MIXTA
# Resumen — Capítulo 42: El Período Intertransitorio de la Dentición Mixta El capítulo presenta el **Período Intertransitorio** como una etapa de relativa estabilidad eruptiva entre las dos grandes transiciones de la dentición mixta. Durante este intervalo, el T.O.I. propone aprovechar las condiciones clínicas para evaluar el alineamiento de los incisivos permanentes, las relaciones oclusales, el crecimiento y las posibilidades de espacio antes de la sustitución de los caninos y molares temporales. La evaluación de las **discrepancias de espacio** constituye una prioridad. La clasificación previa de Baume y la Modificación Mondelli permanece como referencia histórica, pero el diagnóstico debe fundamentarse principalmente en las condiciones actuales de los dientes permanentes, las dimensiones de las arcadas y las características esqueléticas y dentoalveolares. La **Filosofía Mondelli** adopta una orientación predominantemente conservadora y expansionista. Antes de considerar extracciones ortodónticas, propone investigar alternativas como la disyunción maxilar en casos de deficiencia transversal, la expansión dentoalveolar mandibular dentro de los límites biológicos y la preservación de la longitud de las arcadas. La expansión no constituye una solución universal y debe respetar las condiciones óseas y periodontales. El **espacio libre de Nance** representa un recurso importante para la segunda transición. Corresponde a la diferencia dimensional entre los caninos y molares temporales y sus sucesores permanentes. Su preservación planificada, cuando esté indicada, puede favorecer la acomodación dentaria, especialmente en la mandíbula, pero no debe realizarse indiscriminadamente. El capítulo profundiza en la **extracción seriada**, especialmente en la etapa de extracción de los primeros molares temporales. El T.O.I. no adopta esta técnica como procedimiento rutinario y destaca que cada etapa debe someterse a una nueva evaluación diagnóstica. Cuando el paciente ya presenta extracciones de caninos o molares temporales, el tratamiento puede reconsiderarse para intentar preservar los premolares permanentes, siempre que existan alternativas clínicamente viables. También se establece la diferencia entre **preservar espacio y crear espacio**: la primera estrategia mantiene condiciones favorables existentes, mientras que la segunda modifica la organización de las arcadas mediante intervenciones ortodónticas u ortopédicas. El **Período Ideal**, el **Compás del Paciente**, la **Prevención Recuperativa**, la **Matriz Clínica** y el **Control Ideal** organizan la planificación y el seguimiento, respetando la maduración individual y las oportunidades terapéuticas. **La enseñanza central es que el Período Intertransitorio debe utilizarse para comprender las discrepancias, preservar las estructuras dentarias y evaluar todas las alternativas biológicamente adecuadas antes de tomar decisiones irreversibles.** **El Período Intertransitorio es el momento de comprender el espacio que existe, reconocer aquel que todavía podrá aprovecharse y preservar las posibilidades de desarrollo antes de la segunda gran transición de la dentición mixta.** Dr. Adriano Lia Mondelli

PARTE IV — EL T.O.I. A LO LARGO DE LA VIDA
C — DENTICIÓN MIXTA
CAPÍTULO 42 — EL PERÍODO INTERTRANSITORIO DE LA DENTICIÓN MIXTA
Desde la estabilización de los incisivos permanentes hasta la preparación de la segunda transición: acompañar el crecimiento, preservar los espacios y reconocer las posibilidades terapéuticas.
42.1 — El intervalo entre las dos grandes transiciones
El Período Intertransitorio corresponde a la etapa de la dentición mixta situada entre la conclusión de la erupción de los primeros molares e incisivos permanentes y el inicio de la sustitución de los caninos y molares temporales. Durante este intervalo, la dentición presenta una relativa estabilidad eruptiva, aunque el crecimiento craneofacial y el desarrollo de los dientes permanentes todavía no erupcionados continúan.
Esta fase ofrece una oportunidad importante para evaluar la organización establecida durante el Primer Período Transitorio. Los incisivos permanentes ya permiten observar con mayor claridad las condiciones de alineación, mientras que los molares permanentes participan en relaciones oclusales que continuarán modificándose durante el desarrollo.
El T.O.I. comprende el Período Intertransitorio como una etapa de diagnóstico, seguimiento y preparación. Su finalidad es reconocer las condiciones de espacio existentes, evaluar las posibilidades de desarrollo de las arcadas y establecer una planificación que preserve las oportunidades terapéuticas de la segunda transición.
42.2 — La dentición mixta en relativa estabilidad
Después de la erupción de los incisivos y primeros molares permanentes, las arcadas atraviesan un intervalo en el que generalmente no ocurren grandes sustituciones dentarias. Los caninos y molares temporales permanecen presentes, mientras que sus sucesores permanentes continúan su desarrollo intraóseo.
Esta estabilidad relativa permite observar las relaciones dentarias sin las intensas modificaciones eruptivas que caracterizan los períodos transitorios. Sin embargo, no significa ausencia de crecimiento ni de alteraciones en las condiciones de espacio. Las arcadas continúan sujetas a modificaciones dentoalveolares y esqueléticas, además de posibles movimientos derivados de pérdidas dentarias o alteraciones funcionales.
El examen clínico debe considerar la integridad de los dientes temporales remanentes, la alineación de los incisivos permanentes, las relaciones molares y caninas y las condiciones transversales de las arcadas.
El T.O.I. procura utilizar este intervalo para comprender la situación actual y preparar las decisiones que podrán ser necesarias durante la sustitución de los dientes posteriores.
42.3 — La evaluación de la alineación de los incisivos permanentes
Con los incisivos permanentes erupcionados, es posible evaluar de manera más consistente el resultado de la primera transición. La alineación debe interpretarse considerando la posición de los dientes, sus rotaciones, inclinaciones y la relación entre las dimensiones dentarias y el espacio disponible.
La presencia de apiñamiento puede presentar diferentes magnitudes y causas. Algunas situaciones están relacionadas con la discrepancia entre las dimensiones dentarias y la longitud de la arcada, mientras que otras pueden implicar alteraciones de posición, condiciones transversales o características individuales del crecimiento.
La clasificación anterior de las arcadas temporales permanece como una referencia importante. Los pacientes clasificados como Tipo I de Baume pueden presentar condiciones favorables de espacio, mientras que los Tipos II y III — Modificación Mondelli pueden exigir especial atención. Sin embargo, la situación actual de los incisivos permanentes debe prevalecer sobre cualquier predicción fundamentada exclusivamente en la dentición temporal.
El T.O.I. procura comprender el apiñamiento como una condición que exige diagnóstico, y no como una indicación automática de determinada técnica ortodóntica.
42.4 — La discrepancia entre el espacio disponible y el necesario
La evaluación del espacio constituye una de las principales responsabilidades del Período Intertransitorio. El diagnóstico debe considerar la longitud disponible de las arcadas y las dimensiones de los dientes permanentes presentes y de aquellos que todavía erupcionarán.
La discrepancia dentaria puede identificarse cuando el espacio disponible es insuficiente para acomodar adecuadamente los dientes. Sin embargo, su interpretación exige considerar las relaciones esqueléticas, la forma de las arcadas, las inclinaciones dentarias y las posibilidades biológicas de reorganización.
El análisis puede utilizar registros clínicos, modelos digitales o convencionales y exámenes complementarios cuando estén indicados. La estimación de las dimensiones de los caninos y premolares permanentes todavía no erupcionados debe emplear métodos apropiados, reconociendo sus limitaciones.
El T.O.I. procura transformar la identificación de la discrepancia en una planificación fundamentada, evitando que la simple presencia de apiñamiento conduzca directamente a decisiones irreversibles.
42.5 — La importancia de la evaluación transversal de las arcadas
La disponibilidad de espacio no depende exclusivamente de la longitud de las arcadas. Sus dimensiones transversales y la posición de los dientes también influyen en las posibilidades de acomodación de los permanentes.
En el maxilar, la presencia de deficiencia transversal puede contribuir a alteraciones oclusales y limitar determinadas posibilidades de organización dentaria. La evaluación debe considerar la anchura de la base maxilar, las relaciones entre las arcadas y la presencia de mordidas cruzadas o compensaciones dentarias.
En la mandíbula, el análisis debe distinguir las dimensiones de la arcada dentaria de las características de la base ósea. Existe la posibilidad de modificar la posición de los dientes, pero está condicionada por los límites del hueso alveolar y de las estructuras periodontales.
El T.O.I. procura reconocer la naturaleza de la discrepancia antes de seleccionar una intervención, distinguiendo las alteraciones esqueléticas de aquellas predominantemente dentoalveolares.
42.6 — La filosofía expansionista y la preservación de los dientes
La Filosofía Mondelli de Odontología adopta una orientación predominantemente conservadora y expansionista en el tratamiento de las discrepancias de espacio. Antes de considerar extracciones por motivos ortodónticos, procura evaluar las posibilidades de desarrollo, ampliación y reorganización de las arcadas.
Esta orientación está relacionada con la preservación de las estructuras dentarias y con la comprensión del sistema estomatognático como un conjunto integrado. Los dientes, los procesos alveolares, las estructuras esqueléticas y las funciones bucales participan en relaciones biológicas que necesitan considerarse durante la planificación.
Sin embargo, la preferencia por la expansión no significa que todas las discrepancias puedan corregirse mediante el aumento de las dimensiones de las arcadas. El diagnóstico debe reconocer los límites esqueléticos, dentoalveolares y periodontales, evitando intervenciones que comprometan la salud o la estabilidad.
El T.O.I. procura preservar los dientes siempre que sea clínicamente posible, seleccionando las alternativas terapéuticas a partir de las condiciones individuales y de los objetivos de prevención, función y estética.
42.7 — La disyunción maxilar como posibilidad terapéutica
La disyunción maxilar constituye una alternativa ortopédica para determinadas condiciones de deficiencia transversal del maxilar, especialmente durante fases de desarrollo en las que existen condiciones biológicas favorables para la expansión esquelética.
Su indicación debe fundamentarse en el diagnóstico de la deficiencia transversal, considerando las relaciones oclusales, las características esqueléticas y la etapa de maduración del paciente. La presencia de apiñamiento, aisladamente, no constituye una indicación suficiente para la disyunción.
Cuando está correctamente indicada, la expansión maxilar puede modificar las condiciones transversales y contribuir a la organización de las arcadas. Sin embargo, sus efectos sobre el espacio disponible y la alineación dentaria deben evaluarse individualmente, sin presuponer que el procedimiento resolverá todas las discrepancias.
El T.O.I. procura utilizar la disyunción maxilar como recurso terapéutico dentro de una planificación integral, respetando el Período Ideal y las condiciones biológicas del paciente.
42.8 — Los cuidados con el anclaje durante la disyunción maxilar
La elección del aparato disyuntor y de los dientes utilizados como anclaje exige especial atención durante la dentición mixta. Los molares temporales pueden presentar diferentes etapas de reabsorción radicular, mientras que los primeros molares permanentes todavía pueden encontrarse en proceso de establecimiento de sus relaciones oclusales.
Cuando los dientes temporales participan en el anclaje, el profesional debe evaluar su integridad, movilidad, soporte periodontal y etapa de reabsorción radicular. Los dientes próximos a la exfoliación o con compromiso estructural pueden no ofrecer condiciones adecuadas para soportar determinadas fuerzas ortopédicas.
La utilización de los primeros molares permanentes también exige evaluar sus condiciones eruptivas, periodontales y estructurales. La elección del anclaje no debe determinarse exclusivamente por la disponibilidad de un diente, sino por su capacidad para participar en el sistema mecánico propuesto.
El T.O.I. procura preservar las estructuras utilizadas durante el tratamiento, reconociendo que la eficacia de la disyunción depende de una planificación que considere tanto los objetivos ortopédicos como la seguridad de los elementos de anclaje.
42.9 — La expansión dentoalveolar mandibular y sus límites
En la mandíbula no existe una posibilidad convencional de disyunción esquelética equivalente a la apertura de la sutura palatina media del maxilar. Las modificaciones transversales realizadas mediante aparatos ortodónticos convencionales dependen predominantemente de movimientos dentarios y adaptaciones dentoalveolares.
La expansión dentoalveolar puede implicar modificaciones controladas de inclinación y posición de los dientes, contribuyendo a la reorganización de las arcadas en situaciones seleccionadas. Sin embargo, su indicación exige evaluar el espesor y la configuración del hueso alveolar, las condiciones periodontales y la posición inicial de los elementos dentarios.
La vestibularización excesiva puede superar los límites biológicos y aumentar el riesgo de alteraciones periodontales, incluyendo dehiscencias óseas y recesiones gingivales. Por esta razón, la búsqueda de espacio no debe orientarse solamente por la posibilidad mecánica de mover los dientes.
El T.O.I. procura utilizar la expansión dentoalveolar mandibular de manera criteriosa, reconociendo sus posibilidades y limitaciones dentro de la planificación conservadora.
42.10 — El espacio libre de Nance y su importancia
El espacio libre de Nance corresponde a la diferencia entre la suma de las dimensiones mesiodistales de los caninos y molares temporales y la suma de las dimensiones de los caninos y premolares permanentes que los sustituirán. En condiciones habituales, los dientes temporales posteriores ocupan, en conjunto, una dimensión mayor que la de sus sucesores.
Esta diferencia representa una posibilidad importante de reorganización del espacio durante el Segundo Período Transitorio. En promedio, el espacio libre es mayor en la mandíbula que en el maxilar, aunque presenta variaciones individuales que deben considerarse en la planificación.
El espacio libre de Nance no debe confundirse con un espacio ya disponible entre los dientes durante el Período Intertransitorio. Corresponde a una diferencia dimensional que se manifestará durante la sustitución de los dientes temporales por los permanentes.
El T.O.I. procura reconocer esta posibilidad anticipadamente, permitiendo que la planificación considere el aprovechamiento futuro del espacio sin anticipar procedimientos que dependen de etapas posteriores de la erupción.
42.11 — La preservación planificada del espacio libre de Nance
Durante el Segundo Período Transitorio, parte del espacio libre de Nance puede utilizarse mediante la mesialización fisiológica de los primeros molares permanentes. Este movimiento participa en el establecimiento de las relaciones oclusales, pero también modifica la longitud disponible de la arcada.
En determinadas situaciones de apiñamiento, especialmente en la mandíbula, la preservación planificada de parte de este espacio puede contribuir a la acomodación de los dientes permanentes. Los aparatos mantenedores de longitud de arcada, como el arco lingual inferior, pueden considerarse cuando existe indicación clínica y condiciones adecuadas de anclaje y desarrollo.
Sin embargo, el mantenimiento del espacio no debe realizarse indiscriminadamente. La decisión necesita considerar la magnitud de la discrepancia, las relaciones molares, la etapa eruptiva y las consecuencias funcionales de limitar la mesialización de los dientes posteriores.
El T.O.I. procura reconocer el espacio libre de Nance como un recurso biológico que puede aprovecharse en situaciones seleccionadas, respetando las necesidades individuales y el momento adecuado de intervención.
42.12 — La segunda etapa de la extracción seriada: los primeros molares temporales
La extracción seriada, presentada en el capítulo anterior, puede comprender una secuencia de extracciones dentarias planificadas para modificar la trayectoria eruptiva y favorecer la organización de los dientes permanentes. Después de la extracción de los caninos temporales, una etapa clásica consiste en la extracción anticipada de los primeros molares temporales, con la finalidad de favorecer la erupción de los primeros premolares permanentes.
Esta conducta debe comprenderse dentro de la planificación originalmente establecida. La extracción de los primeros molares temporales no representa solamente la eliminación de dientes que serán sustituidos naturalmente, pues puede modificar la secuencia eruptiva, las condiciones de espacio y las relaciones entre los elementos dentarios.
La Filosofía Mondelli de Odontología no adopta la extracción seriada como procedimiento rutinario para el tratamiento del apiñamiento. Su preferencia es evaluar previamente las posibilidades de expansión maxilar, reorganización dentoalveolar, preservación de la longitud de las arcadas y aprovechamiento futuro del espacio libre de Nance, cuando estas alternativas estén clínicamente indicadas.
Sin embargo, el rechazo de una secuencia de extracciones como conducta preferencial no elimina la necesidad de reconocer sus indicaciones históricas y sus posibles resultados. La decisión debe fundamentarse en las características del paciente, en la magnitud de la discrepancia y en las limitaciones biológicas de las alternativas disponibles.
El T.O.I. procura evitar que la extracción de los primeros molares temporales se realice solamente como continuidad automática de un protocolo iniciado anteriormente. Cada nueva etapa debe estar precedida por una reevaluación diagnóstica, especialmente porque implica consecuencias que pueden influir en las posibilidades terapéuticas futuras.
42.13 — El paciente que llega después de la extracción de los caninos temporales
Una situación particular ocurre cuando el paciente busca atención durante el Período Intertransitorio después de haber realizado la primera etapa de una extracción seriada. En estos casos, los caninos temporales pueden haber sido extraídos, mientras que los primeros molares temporales y los premolares permanentes permanecen presentes o en desarrollo.
La primera responsabilidad es comprender qué se realizó y cuáles eran los objetivos de la planificación anterior. El diagnóstico debe considerar la posición actual de los incisivos, el espacio remanente, las relaciones molares, el desarrollo de los sucesores y las condiciones transversales de las arcadas.
La ausencia de los caninos temporales no significa necesariamente que la secuencia de extracciones deba continuar. Cuando existen posibilidades clínicamente viables de expansión, recuperación o preservación de espacio, la planificación puede redirigirse para evitar nuevas extracciones dentarias.
Sin embargo, la reversión no debe presumirse. La magnitud de la discrepancia, los movimientos ya ocurridos y los límites biológicos pueden restringir las alternativas. El T.O.I. procura reevaluar cada caso a partir de sus condiciones actuales, reconociendo las oportunidades de preservación todavía existentes.
42.14 — El paciente que llega después de la extracción de los primeros molares temporales
Otra situación ocurre cuando el paciente ya presenta la extracción de los caninos y de los primeros molares temporales, habiendo avanzado en la secuencia clásica de extracción seriada. En esta condición, los primeros premolares permanentes pueden estar próximos a la erupción o presentar modificaciones en su trayectoria eruptiva.
El diagnóstico debe identificar los dientes extraídos, la etapa de desarrollo de los sucesores, las condiciones de espacio y los movimientos dentarios ya ocurridos. La documentación anterior, cuando esté disponible, puede contribuir a comprender la evolución y los objetivos del tratamiento inicialmente propuesto.
La Filosofía Mondelli procura verificar si todavía existe la posibilidad de preservar los primeros premolares permanentes, considerando alternativas de reorganización de las arcadas y aprovechamiento de espacio. Sin embargo, esta posibilidad depende de las condiciones clínicas y no puede garantizarse en todos los casos.
El T.O.I. procura evitar que una decisión anterior determine automáticamente todas las decisiones siguientes. Incluso cuando la extracción seriada ya se ha realizado parcialmente, la planificación debe permanecer abierta a la reevaluación, respetando las posibilidades biológicas y los objetivos a largo plazo.
42.15 — La diferencia entre preservar espacio y crear espacio
La preservación de espacio y la creación de espacio representan estrategias diferentes dentro de la planificación ortodóntica. Preservar significa evitar la pérdida de longitud o de condiciones favorables ya existentes, mientras que crear espacio implica modificar la organización de las arcadas mediante intervenciones ortodónticas u ortopédicas.
El mantenimiento del espacio libre de Nance, cuando esté indicado, constituye una estrategia de preservación. La disyunción maxilar, en los casos de deficiencia transversal, puede modificar las dimensiones esqueléticas y contribuir a la reorganización dentaria. La expansión dentoalveolar puede alterar la posición de los dientes dentro de los límites biológicos.
Estas estrategias no son equivalentes y no deben utilizarse indiscriminadamente. Cada una presenta indicaciones, limitaciones y consecuencias propias, por lo que exige un diagnóstico específico.
El T.O.I. procura comprender qué recursos todavía están disponibles antes de considerar extracciones, distinguiendo la necesidad real de espacio de las posibilidades de preservarlo u obtenerlo mediante alternativas clínicamente adecuadas.
42.16 — El Período Ideal y el Compás del Paciente
El Período Intertransitorio no ocurre exactamente a la misma edad en todos los niños. Su inicio y duración dependen del desarrollo dentario, de la secuencia eruptiva y de las características individuales de maduración.
El Compás del Paciente orienta la interpretación de estas diferencias, valorando la edad dentaria y considerando la maduración esquelética cuando sea relevante para decisiones relacionadas con el crecimiento. La edad cronológica permanece como referencia, pero no sustituye la evaluación de la etapa real de desarrollo.
El Período Ideal de las intervenciones depende de la naturaleza de la alteración identificada. La disyunción maxilar, la expansión dentoalveolar, el mantenimiento de espacio y otras conductas poseen indicaciones y oportunidades diferentes, que deben evaluarse según el diagnóstico.
El T.O.I. procura reconocer que el momento de observar una discrepancia no corresponde necesariamente al momento de tratarla. La finalidad es planificar con anticipación para actuar cuando existan condiciones favorables e indicación clínica.
42.17 — La Prevención Recuperativa en el Período Intertransitorio
Algunos pacientes llegan al T.O.I. durante el Período Intertransitorio sin un seguimiento anterior adecuado. Otros presentan enfermedades, pérdidas precoces o tratamientos ortodónticos iniciados sin una evaluación integral de las condiciones de espacio y función.
La Prevención Recuperativa procura identificar las oportunidades que todavía pueden aprovecharse. Esto incluye preservar los dientes remanentes, controlar enfermedades, evaluar discrepancias y reconsiderar decisiones terapéuticas cuando existen alternativas clínicamente viables.
En los pacientes que ya iniciaron extracciones seriadas, la Prevención Recuperativa adquiere particular importancia. La finalidad no es deshacer procedimientos irreversibles, sino reconocer si pueden evitarse nuevas extracciones y si todavía existen posibilidades de preservar o reorganizar las arcadas.
El T.O.I. procura establecer una nueva planificación a partir de las condiciones reales del paciente, respetando las consecuencias de los tratamientos anteriores y las oportunidades de cuidado todavía existentes.
42.18 — La documentación y el Control Ideal
La documentación del Período Intertransitorio debe registrar la alineación de los incisivos permanentes, las relaciones molares, las condiciones transversales, la integridad de los dientes temporales remanentes y las características de espacio de las arcadas.
Cuando existen discrepancias relevantes, los registros digitales, los modelos y los exámenes complementarios indicados pueden contribuir al diagnóstico y a la planificación. En los pacientes con antecedentes de extracción seriada, es importante documentar los dientes extraídos, los movimientos ya ocurridos y las condiciones actuales de los sucesores permanentes.
El Control Ideal debe acompañar la salud de los dientes, la evolución de las relaciones oclusales y las modificaciones que anteceden al Segundo Período Transitorio. La periodicidad de las evaluaciones debe considerar las necesidades individuales y los objetivos de la planificación.
El T.O.I. procura utilizar la documentación y el control como instrumentos de continuidad, permitiendo revisar las decisiones conforme avanza el desarrollo.
42.19 — La Matriz Clínica y la Tríada del T.O.I. en el Período Intertransitorio
La Matriz Clínica orienta la evaluación mediante sus nueve preguntas fundamentales. Orientar significa explicar a los responsables la importancia de la preservación de los dientes y de las condiciones de espacio. Observar implica acompañar la alineación, el crecimiento y las relaciones oclusales. Documentar corresponde al registro de las condiciones actuales y de su evolución.
Diagnosticar exige reconocer la naturaleza de las discrepancias y las limitaciones biológicas de las alternativas terapéuticas. Prevenir implica preservar los dientes y los espacios. Controlar significa acompañar el desarrollo, mientras que tratar corresponde a las intervenciones indicadas. El Período Ideal orienta el momento de las decisiones, y la pregunta sobre aquello que no puede pasar inadvertido refuerza la importancia de evitar pérdidas irreversibles de oportunidades terapéuticas.
La Prevención se concentra en la preservación de las estructuras y de las condiciones favorables para el desarrollo. La Función implica la evaluación de las relaciones oclusales y de las posibilidades de organización de las arcadas. La Estética debe considerarse dentro de una planificación que respete la salud, los límites biológicos y la estabilidad.
El T.O.I. procura equilibrar estas dimensiones, reconociendo que la alineación dentaria no debe obtenerse a costa de intervenciones innecesarias o biológicamente inadecuadas.
42.20 — Qué no podemos dejar pasar en el Período Intertransitorio
La primera responsabilidad es evaluar la alineación de los incisivos permanentes y reconocer la existencia de discrepancias de espacio. La clasificación anterior de las arcadas temporales debe considerarse como referencia, pero el diagnóstico necesita reflejar las condiciones actuales.
La segunda responsabilidad es investigar las posibilidades de expansión y preservación de espacio antes de considerar extracciones. En el maxilar, la evaluación transversal puede identificar indicaciones de disyunción. En la mandíbula, las posibilidades dentoalveolares deben respetar los límites óseos y periodontales.
La tercera responsabilidad es reconocer la importancia del espacio libre de Nance y planificar su eventual aprovechamiento durante la segunda transición, cuando esté clínicamente indicado.
La cuarta responsabilidad es reevaluar a los pacientes que llegan con extracciones seriadas ya iniciadas. La extracción previa de los caninos o primeros molares temporales no debe determinar automáticamente la extracción de los primeros premolares permanentes.
La quinta responsabilidad es preservar la salud de los dientes presentes y acompañar las condiciones eruptivas, evitando que enfermedades, pérdidas precoces o decisiones irreversibles comprometan las posibilidades terapéuticas futuras.
42.21 — Preparar la segunda transición preservando posibilidades
El Período Intertransitorio representa una etapa importante para comprender la organización de la dentición mixta antes de la sustitución de los caninos y molares temporales. La relativa estabilidad eruptiva permite evaluar la alineación de los incisivos, las relaciones molares y las condiciones de espacio que influirán en la etapa siguiente.
El T.O.I. procura utilizar este período para reconocer oportunidades de expansión, preservación de espacio y planificación. La preferencia por el mantenimiento de los dientes orienta la investigación de las alternativas conservadoras, pero no elimina la necesidad de reconocer las limitaciones biológicas y las situaciones en las que otras conductas puedan estar justificadas.
La discusión sobre la extracción seriada demuestra la importancia de revisar cada etapa del tratamiento. Incluso cuando una secuencia de extracciones ya ha comenzado, la planificación no debe permanecer condicionada exclusivamente por las decisiones anteriores. Las condiciones actuales del paciente necesitan orientar las posibilidades de continuidad o redireccionamiento.
El Período Intertransitorio es el momento de comprender el espacio que existe, reconocer aquel que todavía podrá aprovecharse y preservar las posibilidades de desarrollo antes de la segunda gran transición de la dentición mixta.
Capítulo 43 — El Segundo Período Transitorio de la Dentición Mixta.
Dr. Adriano Lia Mondelli
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